En un acto de descaro sin precedentes
El candidato presidencial del FMLN, Manuel Chino Flores, ha desafiado a la lógica y al sentido común al afirmar que su partido no es corrupto.
Sus declaraciones han dejado perplejos a aquellos que están familiarizados con la historia política de El Salvador y han presenciado las sinverguenzadas hechas por el Frente Farabundo Martí Para La Liberación Nacional.
Esta afirmación desprecia la realidad de que una plaga de corruptos ha infectado las filas de su partido durante décadas. Es asombroso cómo el «Chino» intenta desvincular al FMLN de su siniestro legado de corrupción.
No se puede evitar una carcajada amarga ante las palabras de Flores, quien parece vivir en una dimensión paralela. Durante los interminables 8 años en los que el FMLN gobernó el país, no se preocuparon por servir al pueblo, sino por saquearlo sin piedad. La corrupción se arraigó profundamente en su mandato, dejando un rastro de escándalos que avergonzarían incluso a los políticos más deshonestos.
Mientras tanto, su retórica vacía solo sirve para confirmar lo que todos sabemos: el FMLN es sinónimo de corrupción y el «Chino» Flores es uno de sus últimos intentos desesperado de lavar o ocultar su imagen manchada.
#Ahora || Manuel “Chino” Flores, en defensa al partido FMLN, donde menciona que su partido no es el “corrupto”, sino aquellas personas que hicieron los tratos, haciendo referencia a gobiernos de Mauricio Funes y Salvador Sánchez Cerén. pic.twitter.com/GGDz9re4Gf
— Sivar al Día (@SivarAlDia) June 26, 2023